¿Qué es un compresor de audio?
En pocas palabras, es una herramienta que controla la dinámica de un sonido. Es decir, reduce la diferencia entre los sonidos más fuertes y los más suaves para que todo suene más parejo y profesional.
¿Cómo funciona?
Imagina que el compresor es como un robot que escucha tu pista y dice: “Hmm, esto está muy fuerte, lo voy a bajar un poco.” Pero lo hace solo cuando el volumen pasa cierto umbral. Aquí te explico los controles básicos:
- Threshold (Umbral): El nivel de volumen a partir del cual el compresor empieza a actuar.
- Ratio (Relación): Qué tanto va a comprimir el sonido que sobrepasa el umbral. Por ejemplo, una ratio de 4:1 significa que por cada 4 dB que se pasen del umbral, solo 1 dB saldrá realmente.
- Attack: Qué tan rápido empieza a comprimir después de que el sonido supera el umbral.
- Release: Qué tan rápido deja de comprimir cuando el sonido baja del umbral.
- Make-up Gain: Sirve para subir el volumen general después de comprimir, porque a veces la compresión lo reduce demasiado.
¿Para qué se usa?
- Voces: Para que no haya picos bruscos cuando alguien canta o habla fuerte.
- Batería: Para que el bombo o la caja se mantengan firmes en la mezcla.
- Instrumentos o mezcla completa: Para dar pegada, cohesión y control.
¿Un truco rápido para entenderlo?
Pon un loop de voz o batería, súbele el ratio y baja el threshold a propósito. Escucharás cómo aplasta el sonido. Luego ve ajustando suavemente hasta que notes cómo mejora el control sin matar la energía.
